Animales epilépticos.
- 15 feb 2017
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"La epilepsia idiopática en perros es incurable y es muy probable que requiera un tratamiento durante toda la vida"
La epilepsia en perros es una enfermedad de carácter hereditario, más común en determinadas razas: Dobermann, Pastor Alemán, San Bernardo, Setter, Beagle, Caniche, algunos Dachshund y Basset Hound.
El primer ataque epiléptico se manifiesta a menudo en perros con edades comprendidas entre los seis meses y los cinco años, aunque no es una ciencia exacta. Se diagnostica por descarte de otras causas (tumores, envenenamiento... hay un largo etcétera ya que una convulsión puede ser un "síntoma de"), se debe aprender a actuar ante un ataque de epilepsia en el perro. Hay cinco pautas clave para actuar: conservar la calma, tumbar al perro, NO INTENTAR SACARLE LA LENGUA (bajo ningún concepto ya que los perros por su morfología no se la tragaran), dejar que se recupere y seguir el tratamiento recomendado por el veterinario.
Ante todo, vuestro perro tras un ataque no sabrá ni será consciente de qué le ha ocurrido. Puede que ande desorientado, que le de por beber del WC, que meta la cabeza en la basura... Lo mejor es que lo mantengáis tumbado en una posición cómoda e intentéis calmarle con palabras suaves.
Mucha, mucha calma antes y después del ataque. Llevad al animal al veterinario si se producen una cadena de ataques seguidos para que no caiga en una espiral de ataques y sobretodo: NO TIRÉIS LA TOALLA Y MUCHA FUERZA. A pesar de lo dramático de la situación y de lo escalofriantes que parecen los ataques, la epilepsia idiopática es algo con lo que se puede vivir con un tratamiento adecuado.









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