¿Qué es el FUS/FLUTD?
- 14 feb 2017
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La enfermedad del tracto urinario inferior (FLUTD) consiste en una serie de problemas que afectan a la vejiga urinaria y/o a la uretra de los gatos, los síntomas clínicos raramente son indicativos de una enfermedad en particular. Hay gran cantidad de afecciones que pueden causar síntomas de FLUTD (ver más abajo), pero en la mayoría de los casos el problema es idiopático es decir, no podemos determinar una causa.
Síntomas clínicos del FLUTD:
Los gatos con FLUTD demuestran evidentes signos de dificultad y dolor al orinar, orinar con mayor frecuencia, sangre en la orina, orinar fuera de la bandeja, o incluso, obstrucción completa del tracto urinario. Algunos gatos sólo presentan cambios de comportamiento, dejan de usar la bandeja para orinar, o bien orinan fuera del arenero, y también pueden encontrarse más agresivos.
El FLUTD se da de la misma manera en machos que en hembras, siendo más susceptibles los gatos y gatas esterilizados. Los gatos machos tienen mayor riesgo de obstrucción que las hembras.
PRIMERA LÍNEA DE TRATAMIENTO
Reducir el estrés: El estrés es un factor clave en la cistitis idiopática felina, se ha identificado como un “factor desencadenante” que puede dar lugar a la reaparición de los síntomas clínicos. ¡Y cómo conseguimos que un gato no se estrese! pues cambios bruscos en la dieta, en el ambiente, en el tiempo, superpoblación, estrés del propietario, o la introducción en la casa de otra mascota.
Alterar el contenido de la orina: Cambiar a una dieta húmeda (latas) o humedecer la dieta seca.
Proporcionar acceso libre al agua de bebida y estimular al gato a que beba.
No alimentar con una dieta acidificante si la orina es ácida y si no hay urolitos de estruvita.
El uso prologado de dietas acidificante puede causar problemas.
Supervisión: Algunos propietarios observadores han visto que su gato presenta signos muy leves antes de un episodio de cistitis idiopática. La duración de estos signos puede variar de unos días a unas horas. Los signos pueden consistir en un lamido excesivo de la parte trasera o en una agresión a otros gatos. Estos signos se pueden relacionar con un incremento del dolor.
La instauración de un tratamiento en este punto, o el incremento de la dosis de la medicación, puede ayudar a reducir la gravedad y la duración del episodio de cistitis, o incluso prevenir que suceda. Esto mismo se puede aplicar si se anticipa una situación estresante (visita al veterinario, estancia en una residencia, obras en casa, etc.).
Resumen del tratamiento ¡Es importante destacar que todos los tratamientos para el FLUTD son meramente paliativos! Los mejores resultados se consiguen promoviendo diferentes cambios como: reducir el estrés, alimentación con dieta blanda, reparar la membrana de GAG y, si es necesario, disminuir el espasmo uretral, o administrar antidepresivos tricíclicos. En la mayoría de los casos, siempre que se adapte a cada gato individualmente, se disminuirá o evitará nuevos signos clínicos.









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